Azúcar: Alimento de primera necesidad… (what?)

Ahora que se acercan las fechas navideñas, como cada año los bancos de alimentos hacen una gran recogida de Navidad para los más necesitados. Aprovecho para hacer un llamamiento y pedir que donéis cuanto podáis o colaboréis con ellos, necesitan mucha ayuda porque la recogida suele ser muy grande.

Hace unos días hubo en Twitter un gran debate a raíz de que una madre se quejara de que en la recogida se pedía azúcar como alimento de primera necesidad. Había gente que lo consideraba como tal, pero en cambio otros, entre los que nos incluimos los nutris, no podemos evitar pensar que no estamos haciendo ningún favor.

592243-944-674

Ejemplo de cartel de ONG pidiendo colaboración.

Es obvio que cada uno puede donar lo que pueda y el azúcar es barato, pero innecesario. Algunos se justificaban diciendo que los más necesitados también tienen derecho a disfrutar de cosas ricas en navidades; nadie lo niega. El problema que veo aquí es que consideramos que sin azúcar y sin alcohol no podemos disfrutar de las comidas navideñas.

Sin duda, la industria ha hecho muchos esfuerzos para que nos creamos eso. Claro que en Navidad es tradición comer en más cantidades o tener más caprichos. Y los más necesitamos también tienen derecho a disfrutar de ello, ¡cómo no! Pero perfectamente se puede disfrutar de la comida sin que sea perjudicial. No estoy diciendo que pasemos las navidades a base de ensaladas, es evidente que no pasa nada por tener excesos una vez al año (ojalá fuera solo una vez al año). Me estoy refiriendo a que se pueden cocinar cosas de las que podamos disfrutar y que a la vez pueden ser saludables, es cuestión de buscar ideas. También existen los caprichos sanos, y no están menos ricos que todos los productos con los que nos machaca la publicidad.

A lo que íbamos. Que el azúcar es dañino lo sabemos todos, y no es algo que nos inventamos los nutris, es lo que la ciencia y la evidencia dicen. Hay estudios a patadas sobre la relación entre el azúcar y muchas enfermedades. También está visto que las personas con menos recursos son las que peor alimentación tienen. Entonces, ¿de verdad estamos aportando algo dándoles azúcar? ¿Estamos ayudandoles con algo perjudicial para su salud?

Siempre se pone la misma excusa. “El azúcar se puede consumir con moderación”. No soy antiazúcar, porque no es ningún veneno. Perjudicial, sí que lo es. ¿Porque qué es la moderación? El otro día lo pregunté en Twitter (no se pueden extrapolar las respuestas a la población porque el número de gente que contesta es bajo, pero podemos hacernos una idea) y unos cuantos consideraban moderación como una vez al día. Por tanto, no podemos usar esa palabra hablando del azúcar. Porque no lo usamos con moderación, nos pasamos tres pueblos. Por si alguien está pensando en que sólo le echa una cucharada al café, no me estoy refiriendo sólo al azúcar de mesa, sino a los refrescos, salsas, postres lácteos, zumos, bollería, etc.

Creo que mientras el sobrepeso y la obesidad en la sociedad siga siendo del 39% y del 13% respectivamente, no se puede hablar de moderación.

Lucia Martinez (@dimequecomes), una nutri bastante conocida, resumía en un tweet bastante bien lo que os quiero decir: “Para el hambre, no des azúcar: no sacia, no aporta nutrientes. Para la necesidad, no des azúcar: provoca y agrava enfermedades prevalentes en ese sector social. Para el desayuno infantil, no des azúcar, razones en mil posts. Hay alternativas mejores. Y no pocas”.

Ayer mismo Aitor Sanchez, autor de Mi dieta cojea, publicó una infografía con alimentos baratos, no perecederos y saludables para que podamos donar y no estemos perjudicando la salud de nadie. No por tener menos, merecen cualquier opción.

Recogida-de-alimentos-saludables.jpg

Anuncios

Carta a mi diabetes

¡Hola!

Soy yo, la chica a la que te has aferrado 🙂

Aunque sólo llevamos juntas medio año, a veces parece que llevamos toda una vida. Si no fuera porque cada día eres impredecible y no sé con qué me vas a sorprender.

Me acuerdo del día que me dijeron que estabas conmigo. Me llamó el médico diciéndo que me pasara por su consulta urgentemente porque había algo mal en los resultados de los análisis.

La glucosa muy alta. A 210mg/dl, en ayunas.

Como bien sabes he estudiado nutrición, así que sabía de sobra lo que eso significaba.

Aunque obviamente me negué, y no hacía más que pensar que había sido un error.

Pregunté a mi médico a ver de qué tipo era. Tenía la esperanza de que me dijera tipo 2, porque se puede revertir. Aunque sabía que eso era casi imposible en mí.

Pero no. Tuviste que ser tipo 1. La que hay que pinchar a diario insulina, y no tiene cura.

Meses después, con una saturación de información y asumiendo que aún no sé ni la mitad de lo que eres, sí puedo decir que lo de pincharse es lo de menos. Muchas veces me dicen “yo no podría” “no sé cómo eres tan valiente”.

Lo de valiente sí. Pero todos podríamos si no nos quedara otro remedio. Porque esos 4-5 pinchazos al día son los que nos permiten seguir viviendo muchos años junto a la gente que más queremos.

La insulina nos da la vida, no es una faena, porque sino me vencerías, ¿verdad, diabetes?

Qué equivocada está la gente contigo, diabetes. Tampoco voy a admitir que seas buena. Pero contigo puedo hacer deporte igual que los demás, puedo comer lo mismo que los demás y puedo conseguir todo lo que me proponga, igual que los demás.

Pero no, contigo tampoco puedo llevar una “vida normal” como se empeñan en hacernos creer.

Una vida normal no requiere de estar pinchándote el dedo cada vez que te levantas, cada vez que vas a comer, después de comer, cada vez que vas a hacer deporte, cuando vas a dormir, cada vez que simplemente estás dando una larga caminata o cada vez que vas a hacer cualquier tipo de actividad.

Una vida normal no conlleva tener miedo de que den bajadas de glucosa por la noche, o en medio de un viaje.

No conlleva tener miedo de que te desmayes estando sol@ y nadie sepa cómo ayudarte.

No conlleva tener miedo.

Eso no es culpa de la gente. No nos tienen bien informados de cómo actuar ante la mayoría de personas con enfermedades como tú.

Una vida normal tampoco conlleva tener una calculadora y un peso en la mesa para estar contando los carbohidratos que tiene cada alimento que te vas a llevar a la boca.

Ni por supuesto, el tener que pincharse para poder comerlo.

Así que eso de vida normal… se podría discutir.

Quizás todo sería más fácil si tuviéramos un gobierno que se dedique a invertir en lo realmente importante. Las personas.

Sin salud no somos nada. Y tú eres una de las principales causas de muerte en el mundo (si estás descontrolada).

Lo peor de todo es cuando la gente se piensa que tenerte ha sido mi culpa. Por haber tomado mucho azúcar, dicen.

Como si tuviera algo que ver.

De un día para otro, mi páncreas quiso dejar de funcionar. Sin ningún motivo. Sin ningún culpable.

Y a todos nos puede pasar. Nadie se libra del riesgo.

Soy la primera a la que le creas impotencia, sabiendo que hay tanta gente que se descuida.

Yo, que cuidé mi páncreas al igual que al resto de órganos porque sabía lo importante que es. Dándoles lo que necesitan.

Buena alimentación y deporte. Las claves que junto a la insulina ahora, son mis cómplices.

Los cómplices para mantenerte controladita. Que sabemos cómo eres, te encanta descontrolarte sin motivo.

Entiende que a veces te odie por ello. Y que me enfade contigo.

Pero sé que eso no me lleva a ninguna parte. Que puedo contigo y con todo.

Pero a veces me avergüenzo de ti. Incluso te escondo.

Te considero mi punto más débil y en realidad, eres lo contrario.

“Eres aún más valiente desde que tienes diabetes”, me han dicho.

Quizás es porque tenemos una familia, pareja y amigos que han hecho que todo sea un poquito más fácil, ¿no?

Vamos a disfrutar de la vida igual y crecer, aunque he de admitir que contigo es más difícil.

El futuro da miedo. Das demasiadas complicaciones.

Pero no por ello va a ser peor.

En el fondo sabes que si nos entendemos y nos escuchamos, somos imparables.

Ten la misma paciencia conmigo que la que tengo yo contigo. La que tienen los demás con nosotros.

Hasta que nos tengamos que separar. Confío en la ciencia.

Tu diabética,

Cristina

El súper-brócoli

Os quiero hablar de un alimento que suele dar que hablar, como muchos otros, pero del que no hay duda de que es saludable: el brócoli.

Primero quiero desmentir un par de cositas. A pesar de los beneficios del consumo de brócoli, por mucho que se coma no va a evitar el cáncer ni los accidentes cardiovasculares. Ojo con esto. Lo que quiero decir es que el brócoli no evita las enfermedades, pero el consumo regular de verduras, hortalizas y frutas entre otras cosas, ayuda a prevenir muchas enfermedades, entre ellas el cáncer o las enfermedades cardiovasculares. Quizás a algunos os parece obvio, pero hay mucha gente que cree que si come brócoli (digo brócoli como si digo ajo, algas o té verde) ya está haciendo algo saludable por su organismo y va a evitar tener cáncer, así que ya puede comerse tranquilamente sus magdalenas para desayunar o sus galletitas con cola cao. NO EXISTEN LOS ALIMENTOS ANTICÁNCER, como muchos libros, pseudomédicos o pseudonutris quieren hacernos creer. Os aseguro que quien lo dice está compensado económicamente de alguna manera.

Por otra parte, el brócoli (ni ningún alimento) desintoxica. NO. Los batidos détox son una mierda, hablando claro. Y diréis “pero si es verdura, no puede ser malo, ¿no?”. Ya. Y el chocolate viene del cacao, que viene de una planta. Por eso es súper sano.

Hablaremos de los batidos détox otro día, pero os lo resumo diciendo que la gente que los toma cree erróneamente que por tomar más vitaminas, estará más saludable. No está comprobado científicamente que tomar más vitaminas de las necesarias en una dieta sana aporte beneficio alguno; incluso podría ocurrir lo contrario, podría perjudicar si hay un exceso. Aunque muchos los toman no por sus vitaminas, sino por adelgazar. En fin. Eso va para largo.

¿Entonces por qué es bueno tomar brócoli? Con esta entrada no quiero que a los que no os gusta el brócoli, empecéis a comerlo obligados. Por eso lo primero que he hecho es desmentir los principales mitos.

brocoleando

El brócoli, al igual que otras hortalizas, aportan un alto contenido en vitaminas, minerales y fibra. Además, es antioxidante. Es también un buen alimento si estamos buscando bajar de peso, como el resto de verduras y hortalizas.

Este alimento tiene una peculiaridad. Cuando lo comemos, en vez de ingerir calorías, las estamos quemando. Aunque pocos alimentos más se pueden considerar así, se llaman “alimentos de calorías negativas”. El organismo necesita un esfuerzo energético para digerirlo; es decir, tiene tan pocas calorías (34 kcal en 100g) que quema más calorías digiriéndolo de las que se han consumido. Por ello lo convierte en buen aliado para adelgazar.

RESUMEN: El brócoli no es un alimento milagroso (ninguno lo es) ni depurativo. Es tan saludable como otras verduras y hortalizas, aunque muy rico en vitaminas, minerales y fibra. Lo importante es llevar un conjunto de buenos hábitos, no consumir X verdura.

¿Qué está pasando con el aceite de palma?

Últimamente estamos oyendo hablar mucho sobre el aceite de palma. Aunque es un tema bastante actual, a los nutricionistas nos preocupa desde hace mucho. Lo bueno es que poco a poco la gente se está concienciando y preocupando sobre qué es y qué productos lo llevan. Pero vamos a aclarar qué es, por si alguien no lo tiene claro.

Existen muchos aceites vegetales, y no todos son perjudiciales. Por ello, según la ley ahora debe concretarse en el etiquetado qué aceite vegetal es. El aceite de palma y sus derivados son algunos de los no beneficiosos. Se obtienen del fruto de la especie “Elaeis guineensis”, más conocida como palma africana. Tiene uso alimentario, pero también se emplea para la cosmética y en la producción de biodiesel. Incluso, en algunos establecimientos se usa para realizar las frituras o aliñar. Horrible.

_aceitepalma_53065e39

¿Por qué es tan malo? La principal razón es que es rico en grasas saturadas, y a estas alturas ya sabemos todos que están demasiado relacionadas con muchas enfermedades metabólicas (es decir, diabetes u obesidad, entre ellas). Algo que la OMS, entre otras organizaciones o autoridades, viene recomendando desde hace años que se eviten consumir lo máximo posible. No todas las grasas saturadas son iguales; pero el ácido palmítico, componente del aceite de palma, es de los peores.

¿Por qué se dice que produce cáncer? Hace relativamente poco se publicó un estudio, el cual dice que se forman unos compuestos carcinogénicos al tratarse los aceites vegetales a altas temperaturas (se hace a más de 200ºC). Esto se hace para mejorar el olor y sabor del aceite, o tapar el color. Y en el aceite de palma se hace. Si esto es así, una vez en nuestro cuerpo se convierte en “glicidol”, una sustancia de la que aún no sabemos en qué niveles es segura.

¿Dónde encontramos el aceite de palma? O mejor… ¿dónde no? Efectivamente, es difícil NO encontrarlo. No nos lo ponen fácil, ya que está en la mayoría de productos procesados. Pero también nosotros podemos poner de nuestra parte. ¿Cómo? Consumiendo lo mínimo posible productos procesados. Y no sólo por el aceite de palma, creedme. Quiero recordaros también, que al igual que con el azúcar, a la industria le encanta cambiarle el nombre para intentar camuflar este ingrediente. Algunos de los otros nombres del aceite de palma:

-Aceite de palmiste

-Grasa vegetal (palma)

-Sodium Palmitate

17435863_1457682144303399_2799145420089588752_o

Cantidad de aceite de palma en un Huevo Kinder.

-Manteca de palma

-Estearina de palma

-Etc

 

 

 

Y ahora la gran pregunta: ¿Si tan malo es, porque se usa tantísimo? Es muy económico, y además, una de sus características es que se mantiene sólido a temperatura ambiente, lo que viene genial para chocolates y demás; a la hora de venderlos es más fácil por su buen aspecto (no se derrite). Además, en principio es más sabroso, pero para comprobar eso habría que hacer muchas catas a ciegas (no me valen las que se hicieron en el programa de Equipo de Investigación el otro día en La Sexta).

En parte, en manos de la industria y supermercados queda, que por cierto, algunos ya están en marcha para quitar el aceite de palma de sus productos de marca blanca (¡qué logro!). Nosotros también podemos hacer algo; evitar este tipo de productos, no ser melindrosos y no dar tanta importancia al aspecto de un producto, y sobre todo, CONSUMIENDO MÁS ALIMENTOS FRESCOS, Y MENOS PROCESADOS.

Estaremos haciendo un gran favor a nuestra salud, y no sólo porque pueda producir cáncer, porque ni siquiera se ha demostrado, pero sí los efectos perjudiciales de la grasa saturada de la que es rica el aceite de palma.

Por si no fuera suficiente razón nuestra salud, hay que recordar también que las condiciones de los trabajadores que recogen el fruto son pésimas; sol abrasador de Indonesia, un trabajo obviamente forzoso y peligroso (han habido muchas muertes por accidentes), TRABAJO INFANTIL, discriminación por género, y dichos trabajadores apresurados para llegar a la cantidad mínima diaria que les exigen, ya que les pagan por X cantidad, y no por horas… (así que imaginaos las horas que dedican).

Por último, por si fuera poco, la recolección de este fruto también perjudica al medio ambiente; ha provocado que se destruyan grandes bosques tropicales en países como Malasia o Indonesia, ha incrementado las emisiones de CO2, y está causando la extinción de una especie de primate cercana a nosotros: el orangután. Entre otros.

Así que… ¿qué tal si abrimos los ojos a lo que está pasando, y dejamos un poco de lado nuestra exquisited, y de paso, valoramos más los alimentos que tengan algún interés nutricional?

abuela-y-nieta-aceite-de-palma-togo2.jpg

Lo que no quieres ver sobre el azúcar… pero debes.

A estas alturas todos sabemos que el azúcar es malo. Pero no está tan claro qué tipo de azúcares hay, dónde se encuentran, etc.

Lo cierto es que es más peligroso el azúcar del que no somos conscientes que estamos ingiriendo, al que llamamos azúcar oculto, que el que echamos al café, por ejemplo. Es igual de dañino, pero el problema es que cuando se lo echamos al té o al yogur somos conscientes de las cucharadas que estamos echando, pero cuando viene añadido ya a un producto, no lo somos tanto. De ahí la importancia de saber leer las etiquetas, y obviamente de leerlas.

SinAzucar.org es un proyecto fotográfico que comenzó Antonio R. Estrada, quien no es nutricionista (aunque sí sabe del tema) y precisamente por no serlo me parece que aún tiene más mérito. Quizás hayáis visto en las redes sociales algunas de sus fotografías, las cuales pretenden mostrar yo concienciar sobre el azúcar libre que tienen muchos de los productos que consumimos día a día. De muchos productos somos conscientes, como unas galletas o un bollo, pero hay muchos más en los que ingerimos grandísimas cantidades de azúcar sin darnos cuenta.

Antes de ver algunos ejemplos de ello, veamos qué considera la OMS (Organización Mundial de la Salud) azúcar libre:

  • los azúcares añadidos (refinados o no) por los fabricantes, cocineros o consumidores.
  • los azúcares presentes de forma natural en los zumos de fruta, jarabes o miel.

NO SE INCLUYEN LOS AZÚCARES PRESENTES EN LAS FRUTAS Y VERDURAS ENTERAS FRESCAS, pero sí zumos o concentrados. Lo pongo en mayúscula, porque aún hay quien cree que hay que tomar poca fruta (o no tomarla) porque “tiene mucho azúcar”. Repito, no hay ningún problema con comer toda la fruta que quieras ya que su azúcar ni es perjudicial, ni engorda. De hecho, a diferencia de lo que se cree, los diabéticos pueden tomar la que quieran (sí, también uvas).

La OMS recomienda bajar el consumo de azúcares libres a menos del 10% de la ingesta calórica total diaria. Si es 5% o menos, se obtendrán más beneficios.

Para entender mejor las imágenes, tener en cuenta que un terrón de azúcar equivale a unos 4g de azúcar. Un adulto que consuma 2000kcal diarias, no debería consumir más de 6 terrones al día, es decir, 25g de azúcar.

*Esta última información está sacada de la OMS y de sinazucar.org

 

04_coca_cola.jpg

Algo que dolerá ver ya que su consumo es demasiado habitual: 500ml=53g de azúcar (13 terrones)

097_yog_carr_desnatado-1.jpg

Producto de consumo diario. Prefiere los yogures naturales sin azúcar.

40_chips-ahoy.jpg

Sólo 4 galletas Chips Ahoy tienen 34g de azúcar (8,5 terrones)

59_redbull.jpg

Red Bull te da alas… y 52g de azúcar también (13 terrones)

098_juver_energy_fruit.jpg

113_chooNesquik.jpg

Dos típicos productos de merienda para los peques. 34g el zumo (8,5 terrones) y 57,8g (14,4 terrones) el batido.

 

 

 

 

 

 

 

 

29_nocilla

Explosión si lo juntamos con el zumo o batido… 24g de azúcar (6 terrones). Por favor, no les deis estas meriendas a los niños.

84_sanmiguelLimon

Sé que os encanta la cerveza. Por eso os diré que esta por ejemplo, tiene casi 20g de azúcar (5 terrones)

 

26_powerade

No es necesario después de correr un poco. Ni del gimnasio. Ni mucho menos de pilates. 38g de azúcar (9,5 terrones)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

72_palomitasdulces

Muy impactante. 250g de palomitas dulces tienen nada más ni nada menos que 132g de azúcar, equivalente a 33 terrones.

 

 

“Apaga el cigarro, no apagues tu vida”

Creo que el título ya habla por sí sólo, pero no vamos a dejarlo ahí. Este lema pertenece una de las campañas del día Mundial sin tabaco del 2014, que por desgracia, se tienen que hacer. Digo por desgracia, porque el tabaco es una de las mayores causas de muerte EVITABLES en el mundo. Accidentes de tráfico no se pueden prevenir. El alzheimer tampoco se puede evitar. Ni un cáncer de pulmón. No, no se puede evitar el cáncer de pulmón, ni ningún otro, pero sí se puede evitar una de sus mayores causas, que como todos ya sabemos, es el tabaco.

Sí, nos estamos provocando daño a nosotros mismos. Pero eh, buenas noticias: puedes pararlo. Ya mismo.

Como voluntaria en la AECC (Asociación Española Contra el Cáncer) participé en una campaña antitabaco, en la que con diferentes instrumentos que manejaban médicos voluntarios, medíamos en fumadores la cantidad de CO2 en aire expirado, y su edad pulmonar. Los resultados eran para asustarse; jóvenes de 20 años con edad pulmonar de 35, hombres de 40 con edad pulmonar de 60…

Tuve la oportunidad de hablar con muchas personas, y todas coincidían en lo mismo; estaban enganchados. Bien, hasta ahí lo puedo entender. Lo que no entiendo tanto es que te dé igual (la mayoría se preocuparon, pero también algunos se lo tomaron a risa). A nadie le da igual estar enfermo, eso es un hecho. Otra cosa es que no te creas del todo que a ti te pueda pasar.

<<Si cada día hubiera en España una catástrofe aérea en la que murieran los cien pasajeros del avión estrellado (36.500 muertes anuales), ¿escogerías el avión como medio de transporte en tu próximo viaje? El consumo de tabaco ocasiona en nuestro país unas 137 muertes al día, 50.000 al cabo del año, más que las generadas por 365 hipotéticos accidentes de avión en los que no hubiera supervivientes.>>

Este es un fragmento del recomendadísimo libro “Más vegetales, menos animales” de Julio Basulto y Juanjo Cáceres.

Otro dato, muy duro de escuchar a quien es fumador: la mitad de los fumadores morirá a causa del tabaco. Seis millones de personas al año. Repito, es una muerte evitable.

Además, ¿sabías que el tabaco provoca arrugas prematuras en la piel, caída del cabello, peligro de engordar… entre otras cosas? Hablemos de lo bueno si dejas de hacerlo: vivirás MÁS y MEJOR, respirarás mejor, te cansarás menos, padecerás menos complicaciones en el embarazo, respetarás la salud de quien te rodea… Esto último lo digo, porque de esas seis millones de personas, 600.000 son fumadores pasivos. Casi nada.

Después de esto, creo que es hora de tomar una decisión, querido lector fumador…

Es importante que sepas que nunca es tarde, y que es de ese tipo de cosas en la vida en las que hay que pedir ayuda. Por si no has leído mi anterior entrada, te recomiendo que sigas este enlace de la AECC, que ofrece información, técnicas, etc sin ningún coste. También puedes acercarte a tu centro de salud más cercano.

http://dejardefumar.aecc.es/

rotativa_Antitabaco(1).jpg

¡Feliz saludable año!

Ha llegado enero, el comienzo del año, se han acabado las fiestas, y con él, además de las rebajas, ha llegado la hora de empezar a cumplir los propósitos que hemos escrito para 2017.

Siempre son los mismos; ahorrar, dejar de fumar, leer X libros, ir al gimnasio, ponerse a dieta…

No me voy a entrometer en todos, pero sí en los relacionados con la salud.

A los que quieran dejar de fumar, lo primero animaros, merece la pena de verdad. Pensad en los beneficios que eso traerá, tanto a largo como corto plazo. Os aconsejo que pidáis ayuda, bien acudiendo a tu centro de salud más cercano, o también puedes hacerlo a la oficina de la Asociación Contra El Cáncer que tengas más cerca. Soy voluntaria en esta asociación y sé que ofrecen buenas y gratuitas terapias. Puedes informarte en este enlace:  http://dejardefumar.aecc.es/index.html

Hablaré más de este tema en mi próxima entrada. (Los dietistas no estamos sólo para centrarnos en la alimentación, sino para la promoción de la salud)

En cuanto al gimnasio (o deporte en general)… qué voy a deciros. Pocas cosas más saludables que practicar un deporte. Es mi opinión, pero creo que la mayoría de la gente no sabe lo bonito, lo sano y lo bien que sienta practicar algún deporte. Tiene que gustarte, claro. Pero si no lo pruebas no puedes saber si te gusta o no. Hay muchos tipos de deportes, y muy diferentes, alguno te puede gustar. ¿Que requiere sacrificio? Obviamente, como todo. Pero que merece la pena y lo vas a notar, eso seguro.

Y llega mi tema favorito: la alimentación. Mucha gente está empeñada en “ponerse a dieta”, “bajar X kilos en X semanas”, “en enero empiezo”. No. Por mal camino vas si eres de estos.

Si has decidido proponertelo para 2017 me parece genial, pero métete en la cabeza que esto no va a durar X semanas, ni que vas a pasar hambre necesariamente, ni que es una tortura.

Lo diré mil veces, pero una dieta saludable ES UN CAMBIO DE HÁBITOS. Olvídate de perder X kilos en un mes, no te va a llevar a ningún lado el presionarte. Deja a tu cuerpo que lleve su ritmo, él decidirá cuándo empezar a marcar menos kilos en la báscula.

Tú preocúpate de saber qué es lo que haces mal en las comidas. Acostúmbrate a tomar más vegetales, menos carnes procesadas, evita los “alimentos” azucarados y salados y por supuestos, los refrescos. Toma cada grupo de alimentos en la medida necesaria, y sobre todo evita los alimentos superfluos (alimentos sin ningún nutriente, como la comida basura).

Si quieres empezar a cambiar esto, pero necesitas ayuda para aprender a hacerlo, no dudes en mandarme un email, tal y como digo en ¡Quiero mi dieta!.

vm_que-tal-va-la-dieta

Yogures naturales… de verdad

Hace ya tiempo que tenía ganas de hacer yogures de manera natural, ya que los yogures comerciales cada vez me convencen menos por varias razones, y ahora que tengo una yogurtera puedo hablaros de ello.

El proceso para hacer el yogur es muy sencillo. Se hace el preparado de leche (1,2L en este caso) junto con la bacteria Lactobacillus (esta bacteria es la que llevan los yogures, así que podemos sacarlo de un yogur natural o podemos comprar la bacteria por ejemplo en herboristerías), los metes en los botes que te vienen con la yogurtera, los introduces en ella y ahí hace el proceso de fermentación durante 8 horas. El resultado es un yogur natural, saludable y muchísimo más sabroso que un yogur comercial. Depende de qué yogurtera sea, tendrás más o menos 7 yogures, y durarán como máximo 10 días. (Abajo explico los pasos con fotos).

También se pueden hacer de sabores, con las frutas que más te gusten.

Las razones por las que hacer tus propios yogures en vez de comprar los comerciales son varias.

Principalmente, y como no podía ser de otra manera, porque son más saludables. Los yogures hechos en casa, comparados con los comerciales, no tienen conservantes, ni aromas o saborizantes, ni ningún otro aditivo. Tampoco tienen azúcar a no ser de que tú se lo añadas. Los ingredientes los escoges tú, así que sabes lo que estás comiendo, cosa que es muy importante. Esta es la razón más importante.

Otra buena razón es que nada tiene que ver su sabor con el de los yogures comerciales. Sabe mucho más natural y fresco. Probablemente ni quieras echarle azúcar.

Por otra parte, nos estaremos ahorrando un dinero porque de 1,2L de leche y de la bacteria, podemos sacar 7 yogures.

Además, no estaremos usando envases de plástico, algo que estará ayudando un poquito al planeta.

Las únicas desventajas que puede tener es que hay que hacerlo, pero de verdad que cuesta muy poquito tiempo; pero sí hay que acordarse de apagar la yogurtera cuando pasan las 8 horas. Además, su fecha de caducidad es corta (10 días) pero a nada que viváis varios en casa o comas uno al día, no habrá problema, porque los comeréis antes de pasada la fecha.

El precio de la yogurtera es de unos 20€, y no, no me han pagado para hacer publicidad de yogurteras, sólo quiero difundir una opción más que considero saludable y al alcance de todos. ¡Aprovechad, que salen riquísimos!

IMG_20161122_223012.jpg

2 leches y un yogur. En este caso, la leche es de máquina, no comercial. Y el yogur, he elegido Nestlé porque es uno de los de mayor calidad dentro de lo que hay en los yogures comerciales.

 

img_20161122_223205

Mezclamos bien la leche y el yogur hasta obtener una consistencia líquida.

 

img_20161122_224218

Rellenamos cada bote que viene con la yogurtera.

 

img_20161122_224657

Introducimos en la yogurtera, la encendemos y dejemos que fermente durante 8-9 horas.

Dejamos enfriar, y ¡está listo para consumir!

La cultura del comer, comer… y comer más

Uno de los elementos que más representa a una cultura es su comida. Según el sitio en el que hemos nacido o vivido, comemos ciertas cosas que probablemente en otros sitios del mundo no se coman, o incluso les parezca un disparate hacerlo (suele pasar sobre todo con ciertos animales).

Comer siempre ha sido un placer, y para mucha gente es imprescindible probar la comida típica del lugar cuando se viaja. Es algo característico de un sitio; como la paella en Valencia o el gazpacho en Andalucía, en el caso de España.

Además, obviamente es una necesidad de los seres vivos, y gracias a los avances, a la tecnología o a la economía, se podría decir que en Europa por lo menos, no hay hambruna. Y gracias a ello también, por primera vez en la historia tenemos el poder de decidir qué comer cada día.

Esto es un gran avance, pero a la misma vez nos está perjudicando.

El hecho de poder elegir, está haciendo que tengamos tantísima variedad, que lo estemos escogiendo mal. Y no nos lo ponen fácil, lo sé.

Los “alimentos naturales” cada vez se consumen menos, porque dejamos sitio a lo cómodo, fácil y que no nos haga perder tiempo. Tiempo que luego tendremos que invertir intentando recuperar nuestra salud. Hablo de los precocinados, de la comida basura, aperitivos, zumos comerciales, etc. Es decir, alimentos procesados.

Esto no pasa en todo el mundo, pero sí cada vez en más países. Como suelen decir, nos estamos americanizando.

World map with food and drinks

Hemos pasado de tener dos o tres alimentos que poder escoger (no hay que irse más lejos que hace 50 años), a tener una variedad infinita. Ahora, el epicentro de nuestra vida se basa en la comida: hemos pasado de comer para vivir, a vivir para comer.

¿Crees que estoy exagerando? Pues analiza un poco el día a día; quedamos con amigos para “tomar algo”, para comer o cenar (fíjate, al evento ya lo llamamos “tengo una cena con, tengo una cena en…”), quedamos bien si invitamos a una copa, hacemos regalos que son pastelitos, o bizcochos hechos por nosotros. Súmale esas “ocasiones” que no son tan ocasionales: las bodas o las comuniones se basan en el banquete, los cumpleaños en la tarta (y similares), las Navidades ya son exclusivamente para juntarse la familia a comer y cenar, el día de no sé qué, el día de no sé cuál…

Y no nos extrañan las altísimas cifras de obesidad, diabetes o cáncer. Nos están vendiendo que todo es comer, comer y comer, y NOS ESTAMOS DEJANDO. La industria de la alimentación nos va a vender lo que queramos que nos vendan. Creemos que la culpa es sólo de ellos por ponernos al alcance ciertos alimentos, cuando es al revés.

Debemos escoger bien para que nos vendan alimentos de verdad. No venderán algo que no compramos.

¡Quiero mi dieta!

Buenas noticias para los que leen Alimentándose de salud fuera de Guipuzcoa. En el apartado “¡Quiero mi dieta!” del blog, hasta ahora decía que las dietas sólo estaban dirigidas a personas que vivieran en San Sebastián o alrededores, que es donde vivo yo, ya que no hacía dietas online.
A pesar de ello, al haber recibido algunos emails con peticiones de dietas, he decidido empezar a hacerlas (de hecho, ya voy algunas), y quería comunicarselo a todo aquel que esté interesado.
Claro que al ser online y no en persona, hay ciertas cosas que varían; no poder tomar todas las medidas antropométricas, por ejemplo. Es decir, la propia persona tendría que pesarse  o tomarse algunas medidas. Además, la explicación de la dieta tendría que ser escrita. Si no es problema para ti, y necesitas perder peso, no dudes en contactar conmigo, te explicaré lo que necesites y resolveré tus dudas.
Además, al ser online, el precio es bastante más económico que en una consulta, por ejemplo. No por ello me implicaré menos, ya que haré lo posible por responder las dudas de cada uno, y hacer la dieta lo más adaptada posible a las necesidades y gustos de cada uno.
Si deseas una dieta, o tienes cualquier duda, contactame en:

alimentandosedesalud@hotmail.com

dieta-perricone